El I Rallye Clásicos Viaje a La Alcarria, con salida desde La Cabrera (Madrid), reunió a numerosos vehículos...
I Rallye Viaje a La Alcarria
La Cabrera (Madrid), — El pasado fin de semana se celebró la primera edición del Rallye Clásicos Viaje a La Alcarria, una cita que reunió a un destacado grupo de vehículos históricos en una prueba de regularidad donde, más que la velocidad, primaron la precisión, la técnica y la coordinación entre piloto y copiloto.
La jornada arrancó a primera hora de la mañana con las verificaciones en el casco urbano de La Cabrera, donde vecinos y aficionados pudieron acercarse a admirar una variada selección de automóviles clásicos antes de que los equipos tomaran la salida oficial rumbo a los paisajes serranos y alcarreños. La prueba desarrolló un recorrido de larga distancia dividido en dos secciones, con medias cuidadosamente reguladas que exigieron mantener una constancia casi quirúrgica en cada tramo.
Protagonistas sobre ruedas: del rendimiento al relevo generacional
Uno de los momentos más comentados de la prueba fue la participación de Nattalia Prieto, joven copiloto de tan solo 17 años, quien volvió a ponerse a la derecha de su padre, David Prieto, a bordo de un Audi TT Mk1. Su presencia volvió a simbolizar el relevo generacional dentro del mundo del motor clásico, aportando frescura a una disciplina que, edición tras edición, demuestra ser capaz de unir tradición, técnica y nuevas inquietudes.
La pareja Prieto-Prieto encabezó la clasificación debutante, y su participación se convirtió en uno de los puntos más emotivos del rallye, poniendo de manifiesto cómo esta afición trasciende edades y se convierte en un vínculo familiar que enriquece el espíritu de la prueba.
Una competición de precisión y estrategia
El diseño del recorrido, con medias de regularidad pensadas para desafiar el control más que la velocidad pura, obligó a los equipos a mantener una coordinación impecable. Lejos de la espectacularidad de la competición al sprint, los tramos exigieron un dominio absoluto del cronómetro, la navegación y la lectura del terreno.
Tal como ocurre en los grandes eventos de regularidad, en La Alcarria se vivió una auténtica clase magistral de estrategia, donde veteranos y debutantes compartieron carretera, experiencias y pasión por los clásicos.
Un evento con alma que da vida a la Alcarria
Los numerosos equipos inscritos y la presencia de una amplia diversidad de modelos —desde iconos alemanes y japoneses hasta clásicos nacionales— transformaron caminos, carreteras secundarias y pueblos de la zona en un auténtico museo rodante. A su paso, el rally se convirtió en un punto de atracción para vecinos y visitantes, contribuyendo a dinamizar la actividad turística y cultural en la comarca.
La organización destacó por su rigor y puntualidad en cada fase, desde el control de firmas hasta los tramos de regularidad y la entrega final de trofeos, dejando excelentes sensaciones en esta primera edición del Viaje a La Alcarria.
Un futuro prometedor
El I Rallye Clásicos Viaje a La Alcarria dejó claro que el mundo del motor histórico goza de una salud excelente. La presencia de jóvenes como Nattalia Prieto, la experiencia de los participantes veteranos y el entusiasmo del público dibujan un camino optimista para el crecimiento de esta prueba, llamada a convertirse en un referente dentro del calendario de regularidad madrileño.
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